Mundo · Francia
Francia: los liceanos encienden la calle y la CGT llama a huelga general
Lo que partió por aulas en ruinas y falta de profesores ya es un frente contra el presupuesto 2027: más de 500.000 personas en la calle, cientos de detenidos y paro nacional el 5 de noviembre.

Francia tiene otra vez la calle llena, y esta vez la encabezan adolescentes. Lo que empezó como protestas de estudiantes de liceo —la mayoría entre 15 y 18 años— por aulas deterioradas, falta de profesores y la plataforma de admisión universitaria Parcoursup, terminó convertido en un frente contra el presupuesto 2027 y el costo de la vida. El sábado 17 de octubre la CGT habló de más de 500.000 personas en las calles de todo el país.
Qué piden
- Un plan de inversión de 10.000 millones de euros para los liceos. El ministro de Educación, Édouard Geffray, ofreció 3.000 profesores suplentes; los estudiantes lo consideran insuficiente.
- Revertir los recortes del presupuesto 2027 en educación y universidades. Según la CGT, las becas llevan cuatro años congeladas y se proyecta un recorte de 200 millones de euros a las universidades.
- Mejores salarios, servicios públicos financiados y el fin de la violencia policial.
Cómo responde el poder
Emmanuel Macron llamó a manifestarse en paz y acusó a La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon de aprovecharse del malestar. El primer ministro Sébastien Lecornu dijo que el Gobierno «no se dejará intimidar». El sábado hubo al menos 272 detenidos en el país, 195 de ellos en París (13 menores), y disturbios en Marsella, Lyon, Lille y Saint-Étienne. En los días anteriores se denunciaron detenciones sin cargos de alumnos y un joven en Lens perdió una mano por una granada aturdidora.
Lo que viene
La CGT, que dirige Sophie Binet, convocó una huelga general para el 5 de noviembre. Si secundarios, universitarios y sindicatos confluyen, el otoño francés puede repetir la historia de 2023, cuando la reforma de pensiones sacó a millones a la calle.
Nuestra lectura
Liceos que se caen a pedazos, becas congeladas, recortes a las universidades y un gobierno que responde con granadas aturdidoras contra menores de edad. No es desorden: es la austeridad de siempre, que se ensaña con lo público mientras los grandes patrimonios siguen intactos. Los carteles que piden gravar a los ultrarricos ya estaban en la calle en 2025, y Macron sigue sin escucharlos.
A cualquier chileno que haya vivido 2006, 2011 o 2019 el guion le resulta conocido, y también la lección: los estudiantes abren la puerta y el movimiento gana cuando entran los trabajadores. Si el 5 de noviembre liceanos, universitarios y sindicatos marchan juntos, Francia puede recordarle a Europa que el ajuste no es destino. Toda nuestra solidaridad con la juventud francesa.
La foto es de archivo: manifestación en París del 18 de septiembre de 2025.