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· Semanario N.º 7

Internacional

Lula da vuelta la tortilla y gana su cuarto mandato en Brasil

Luiz Inácio Lula da Silva derrotó a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de este domingo y volverá a gobernar Brasil desde el 5 de enero de 2027. Llegó segundo en la primera vuelta y remontó con casi 3,7 millones de votos de ventaja.

Lula sonríe y saluda con la mano en alto a una multitud de noche en São Paulo.
Lula saluda a sus partidarios en la Avenida Paulista, São Paulo, tras su triunfo del 30 de octubre de 2022 (foto de archivo). Foto: Lula Oficial / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

La noche en Brasil se dio vuelta a la mitad del conteo. A las 20:20, hora de Brasilia, con el 40 % de las urnas abiertas, Flávio Bolsonaro iba adelante con el 50,19 %. Ocho minutos después Lula lo pasó, y desde ahí la ventaja solo creció. A las 21:03, con el 91,95 % de las secciones contadas, el candidato del PT sumaba 58.717.861 votos (51,62 %) y el del PL, 55.023.647 (48,38 %). Las últimas cifras dejan a Lula cerca del 51,7 %.

Según el reporte de los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE), lo que queda por contar «ya no permite revertir el cuadro electoral». En palabras simples, Lula ganó.

Una remontada para la historia

Lula, metalúrgico de São Bernardo do Campo, ya había ganado la presidencia en 2002, 2006 y 2022. Ahora suma una cuarta victoria por voto directo, algo que ningún presidente brasileño había logrado antes.

La forma también cuenta. El 4 de octubre había perdido la primera vuelta: Flávio Bolsonaro sacó el 47,03 % y Lula el 45,16 %, más de dos millones de votos menos. Las encuestas de la última semana tampoco daban un favorito: Datafolha marcaba empate 50 a 50, y Genial/Quaest daba al hijo de Jair Bolsonaro adelante por dos puntos. Además, en la primera vuelta casi toda la derecha derrotada había llamado a votar por Bolsonaro.

Votó el 80,96 % del padrón, que es de 158,7 millones de electores. En la primera vuelta había votado el 78,92 %. Es decir, esta vez votó más gente, y en una elección tan pareja eso pudo decidir el resultado.

Votar con la micro en contra

La jornada tuvo su propio drama judicial. La campaña de Lula denunció recortes en el transporte público en varias ciudades, justo el día en que llegar al local de votación dependía de un bus. Su equipo pidió más tiempo, y el ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin extendió la votación hasta las 19:00 en las mesas que seguían abiertas. El TSE pausó el conteo mientras tanto. La campaña de Bolsonaro, por su parte, atribuyó los problemas a la lluvia, las inundaciones y los cortes de luz.

Es un detalle que retrata bien al país. Cuando votar cuesta un pasaje, la democracia también se juega en el paradero.

Las frases del día

Lula votó en la mañana en São Bernardo. Dijo estar convencido de que Brasil no permitirá que «un miliciano» llegue al Palacio del Planalto. Planteó la elección como una decisión entre repartir libros escolares o repartir armas, y aseguró que aceptaría el resultado, cualquiera fuera.

Flávio Bolsonaro votó en Río de Janeiro y pidió cambiar la forma en que se gobierna el país. Al cierre de esta nota no había reconocido públicamente la derrota, y Lula aún no daba su discurso de victoria.

En Chile, el expresidente Gabriel Boric había adelantado su apoyo el sábado. Dijo esperar «de todo corazón» el triunfo de Lula.

Lo que viene: ganar no es lo mismo que gobernar

La celebración tiene letra chica. El Partido Liberal de los Bolsonaro salió de las elecciones del 4 de octubre como la bancada más grande del Congreso: cerca de 121 de los 513 diputados y 29 de los 81 senadores. Los partidos de Lula suman 88 diputados y 9 senadores. Lula ganó el Palacio del Planalto, pero no el Congreso, y cada ley de su cuarto gobierno tendrá que negociarse con la oposición.

Hay otra advertencia en los números: un Brasil partido casi en dos. El bolsonarismo perdió la presidencia, pero sigue teniendo casi la mitad de los votos y el Congreso a su favor.

¿En qué me afecta?

Brasil es la economía más grande de Sudamérica y uno de los socios comerciales más importantes de Chile. Un cuarto gobierno de Lula significa un Brasil que apuesta por la integración regional, el Mercosur, la protección de la Amazonía y una relación más equilibrada entre Estados Unidos y China. Lo que decida Brasilia en esos temas se siente también en Santiago.

¿Qué hay que saber?

Lula ganó la segunda vuelta remontando una derrota en la primera. Asume el 5 de enero de 2027, otra vez con Geraldo Alckmin como vicepresidente. Falta que el TSE publique el resultado al 100 % y ver si Flávio Bolsonaro reconoce la derrota. En el país de la samba, esta vez el ritmo lo puso la segunda vuelta.

Fuentes

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