Saltar al contenido

· Semanario N.º 7

Chile

Cultura en el Congreso: Sidarte cifra el recorte en 18,8% y cuestiona la comparación del Gobierno

Sidarte cifra en 18,8% el recorte de Cultura para 2027 y cuestiona la comparación del Gobierno. Las bases de cálculo y las demandas de los gremios.

· 4 min de lectura

Representantes del sector cultural sostienen un lienzo contra los recortes de Cultura en el Congreso Nacional.

El sindicato participó junto a la Unión Nacional de Artistas en el inicio de la discusión presupuestaria. Los gremios piden recuperar recursos y advierten sobre sus efectos en el trabajo artístico y el acceso a la cultura. La controversia está en qué presupuesto se utiliza para calcular la rebaja.

La discusión del presupuesto de Cultura llegó al Congreso con una disputa que necesita explicarse: cuánto dinero se propone reducir y respecto de qué monto. Tras participar en la sesión del martes 20 de octubre, Sidarte sostuvo que la caída alcanza un 18,8% frente al presupuesto aprobado para 2026 y cuestionó el 10,1% difundido al presentarse el proyecto.

El sindicato asistió como parte de la comisión política de la Unión Nacional de Artistas (UNA), que reúne a representantes gremiales de distintas disciplinas. Según informó en su cuenta de Instagram, durante la jornada pudieron exponer las condiciones del sector y conversar con parlamentarios de diferentes posiciones políticas.

El registro del Senado confirma que la Cuarta Subcomisión Mixta de Presupuestos tuvo una sesión el 20 de octubre dedicada a analizar la partida 29, correspondiente al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Vista general de una sesión parlamentaria, con participantes sentados ante mesas y pantallas.
congreso de chile

Qué hay detrás del 18,8%

En su publicación, Sidarte compara los $542.513 millones que identifica como recursos aprobados para 2026 con los $440.518 millones propuestos para 2027. La diferencia es de $101.995 millones, equivalente aproximadamente a un 18,8%.

El 10,1% informado al conocerse el proyecto utiliza una referencia distinta: una base comparable de $489.899 millones para 2026. Frente a los mismos $440.518 millones propuestos para el próximo año, la disminución es de $49.381 millones. Esa comparación fue recogida por La Tercera a partir de los antecedentes del Ejecutivo.

Los porcentajes responden a bases diferentes. Para resolver la controversia es necesario conocer qué ajustes explican la distancia entre ambas referencias y cómo se relacionan con la ley aprobada, las modificaciones posteriores y los recursos efectivamente disponibles.

Sidarte acusa al ministro Francisco Undurraga de utilizar una metodología que disminuye la magnitud visible del recorte. También afirma que la senadora Yasna Provoste cuestionó esa comparación durante la sesión. Ambas afirmaciones corresponden al relato del sindicato y requieren contrastarse con el registro de las intervenciones.

De la protesta a la discusión parlamentaria

La presencia de los gremios en el Congreso tuvo un antecedente inmediato en la manifestación del 15 de octubre frente al Ministerio, en el Paseo Ahumada. La convocatoria reunió a la UNA, Sidarte, Cultural SUR, Brigada del Frente y la Asamblea Nacional de Trabajadores Culturales.

Las organizaciones solicitaron revertir las reducciones y establecer como piso los recursos aprobados para 2026, reajustados por inflación. Entre sus prioridades mencionaron Artes Escénicas, el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC) y el Fondo del Libro. También pidieron una mesa de diálogo y respuestas públicas de la autoridad.

Alejandra Jiménez, directora ejecutiva de la UNA, advirtió que las consecuencias alcanzarían al desarrollo del país. Ernesto Orellana, representante de Sidarte, vinculó el reclamo con los derechos sociales de la población.

El financiamiento también organiza el trabajo

La preocupación de Sidarte venía de antes. En un comunicado del 31 de julio, el sindicato denunció rebajas de hasta un 50% en los montos máximos financiables de determinadas líneas y modalidades de los Fondos Cultura 2027.

Ese cuestionamiento se refiere a las condiciones de las convocatorias y debe distinguirse del presupuesto ministerial completo. En el mismo documento, la organización defendió el financiamiento público como una herramienta para garantizar derechos culturales y cuestionó que la competencia por recursos escasos desplazara ese propósito.

En su publicación posterior a la sesión del Congreso, Sidarte insistió en que están en riesgo la creación, el patrimonio y la participación cultural en regiones. Por eso llamó a los parlamentarios a examinar los efectos de las decisiones en los territorios que representan.

La advertencia exige respuestas concretas: qué programas perderían recursos, qué actividades podrían sostenerse y qué trabajo quedaría comprometido. Esas consecuencias deben documentarse, programa por programa, junto con las razones que entrega el Ejecutivo para modificar su financiamiento.

Lo que falta responder

El paso de las organizaciones por el Congreso instala una exigencia de claridad. Al Ministerio le corresponde explicar la construcción de su base de comparación y los efectos previstos de la propuesta. A los parlamentarios, precisar qué cambios defenderán y cuáles respaldarán con su voto.

La sesión registrada por el Senado acredita que la partida fue puesta en discusión; no permite, por sí sola, afirmar que se hayan repuesto recursos o alcanzado acuerdos.

Para quienes necesitan programar una temporada, contratar un equipo o mantener una actividad comunitaria, el resultado de esa discusión determina decisiones de trabajo. La cobertura deberá seguir allí: en los acuerdos, en las cifras finalmente aprobadas y en lo que permitan hacer.

Participantes en una sesión parlamentaria: una persona interviene ante un micrófono y otras escuchan frente a sus pantallas.

Ernesto Orellana en su participoación

Más sobre «Presupuesto 2027»