Columna · 18-O
Indultar no es dar vuelta la página: es arrancarla
Mientras la derecha discute cuándo indultar a uniformados condenados, casi ninguna causa por violencia estatal del estallido terminó en condena. Perdonar a los pocos condenados es consagrar la impunidad.

Columna. Este texto es opinión de la redacción de Pueblocracia y se basa en hechos verificados que enlazamos.
La discusión en el oficialismo no es si indultar a los uniformados condenados por el estallido, sino cuándo. Antes o después del presupuesto, lejos o cerca del aniversario, para no «polarizar». La estrategia es de calendario, no de principios.
Conviene poner el número sobre la mesa. Según el análisis de Cidsur sobre datos de la Fiscalía, de 11.506 causas por violencia institucional solo 219 terminaron en condena. Menos del 2%. En el resto, nunca se supo quién disparó.
Indultar a ese puñado no es reconciliación. Es decirles a las víctimas que ni siquiera el 2% vale. Es decirle a Fabiola Campillai, que perdió la vista y ahora ve salir a su agresor tras cumplir la mitad de la condena, que todavía era mucho.
«Mirar al futuro», se dice desde La Moneda. Está bien. Pero un país que no termina de mirar su pasado tropieza siempre con la misma piedra. Y en Chile esa piedra tiene uniforme.