Gastronomía · Ferias libres
La feria libre ya tiene ley: lo que cambia para la casera y para tu bolsa del domingo
La Ley 21.815 reconoce a las ferias libres, fija reglas para los permisos y prohíbe cerrar una feria solo porque llegó un supermercado. Explicamos lo principal.

La feria es el supermercado sin estacionamiento ni tarjeta de puntos: el lugar donde la palta se prueba antes de comprarla y la casera te guarda el cilantro. Desde junio, además, tiene ley propia. La Ley 21.815 se publicó en el Diario Oficial el 17 de junio de 2026.
Lo principal
- Reconoce a las ferias libres como parte de la economía local y de la seguridad alimentaria.
- Cada municipio debe dictar una ordenanza y llevar listas de espera públicas para los puestos.
- Los permisos se entregan con criterios objetivos. No se puede exigir vivir en la comuna, y una persona no puede tener varios puestos a la misma hora.
- Si muere la persona titular, un familiar puede pedir el permiso con prioridad dentro de dos años.
- La llegada de un supermercado o un mall no basta para cerrar una feria.
- Las ferias nuevas deben estar, por regla general, a 1.200 metros de las que ya existen, y su creación requiere consultar a las juntas de vecinos.
- Se crean consejos comunales, un consejo nacional y un registro nacional de ferias.
La ley entra en vigencia seis meses después de que se publique su reglamento, así que la fecha exacta todavía depende de ese paso.
¿En qué me afecta?
Si vas a la feria, la ley protege que siga existiendo y que los puestos se repartan de forma transparente. Si eres feriante, te da reglas claras para heredar el puesto, organizarte y acceder a capacitación.
Nuestra lectura
Pocas cosas son tan pueblocráticas como una feria: precios que bajan a la hora del cierre, crédito de palabra y conversación gratis. Que la ley impida cerrarla para hacerle espacio a un supermercado es una pequeña victoria del barrio contra la bandeja de plumavit. Ahora toca vigilar el reglamento.
Fuentes: Diario Constitucional · SII