Patrimonio · Atacama
La gran minería quiere achicar el Parque Desierto Florido mientras Atacama lo postula a la UNESCO
La Sonami pidió al Segundo Tribunal Ambiental anular el decreto que creó el parque, por cientos de concesiones mineras. El gobierno regional busca que el fenómeno sea patrimonio mundial.

La Sociedad Nacional de Minería (Sonami) pidió al Segundo Tribunal Ambiental anular el decreto que creó el Parque Nacional Desierto Florido. La audiencia fue el 8 de octubre. El gremio dice que apoya la existencia de un parque, pero reclama que su superficie incluye cientos de concesiones mineras y unas 13 mil hectáreas más de lo que proponía Conaf, lo que considera una «expropiación regulatoria». El Ministerio de Bienes Nacionales ya había rechazado su solicitud de invalidación y defiende el parque.
Mientras tanto, el Gobierno Regional de Atacama y Más Chile Cultura impulsan la postulación del desierto florido como patrimonio mundial de la UNESCO. El gobernador Miguel Vargas Correa la plantea como una forma de diversificar una economía regional dependiente de la minería, uniendo turismo, ciencia y cultura.
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Dos visiones del norte en un mismo expediente. Una ve el desierto como un mapa de concesiones y la otra, como un fenómeno único que pertenece a todos. Que la Sonami litigue para recortar un parque nacional, mientras la región pide reconocimiento mundial, resume el modelo extractivista: lo que no se mina «estorba». El desierto florido no es una reserva de cobre en pausa. Es patrimonio, y hay que defenderlo.
Fuentes: El Desconcierto